Archivo de la etiqueta: Neurodiversidad

No hay una edad mínima para hacer el diagnóstico de TDAH

𝗡𝗼 𝗵𝗮𝘆 𝘂𝗻𝗮 𝗲𝗱𝗮𝗱 mínima ni máxima para realizar el diagnóstico de TDAH. Cuando escuchamos que alguien afirma que «no se puede hacer el diagnóstico a 𝘵𝘢𝘭 𝘦𝘥𝘢𝘥» es porque esa persona 𝗶𝗴𝗻𝗼𝗿𝗮 que los trastornos del neurodesarrollo 𝘀𝗲 𝗰𝗮𝗿𝗮𝗰𝘁𝗲𝗿𝗶𝘇𝗮𝗻 𝗽𝗿𝗲𝗰𝗶𝘀𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗽𝗼𝗿 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗲𝗻𝘁𝗮𝗿𝘀𝗲 𝗲𝗻 𝗲𝘁𝗮𝗽𝗮𝘀 𝗺𝘂𝘆 𝘁𝗲𝗺𝗽𝗿𝗮𝗻𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘃𝗶𝗱𝗮. La tercera edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-III) afirmaba que la edad típica de inicio de los síntomas de TDAH era ¡a los 3 años!

Existe cada día más información sobre el uso de metilfenidato en niños con 𝗧𝗗𝗔𝗛 a partir de los 3 años de edad. Incluso existe un reporte en la literatura científica que describe el tratamiento de un niño de apenas 2 años de edad, con diagnóstico de 𝗧𝗗𝗔𝗛 y problemas para controlar su apetito, el cual ¡mejoró significativamente con el uso de 𝗺𝗲𝘁𝗶𝗹𝗳𝗲𝗻𝗶𝗱𝗮𝘁𝗼!

La literatura científica 𝗲𝗰𝗵𝗮 𝗽𝗼𝗿 𝘁𝗶𝗲𝗿𝗿𝗮 𝗹𝗮𝘀 𝗰𝗿𝗲𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝘀 𝘁𝗮𝗻 𝗴𝗲𝗻𝗲𝗿𝗮𝗹𝗶𝘇𝗮𝗱𝗮𝘀 -𝗶𝗻𝗰𝗹𝘂𝘀𝗼 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗽𝗿𝗼𝗳𝗲𝘀𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘀𝗮𝗹𝘂𝗱- acerca de que no se puede realizar el diagnóstico de 𝗧𝗗𝗔𝗛 en niños menores de 6 o 7 años de edad, o que no se puede prescribir metilfenidato en niños muy pequeños.

Fuentes:

American Psychiatric Association. (1980). 𝘋𝘪𝘢𝘨𝘯𝘰𝘴𝘵𝘪𝘤 𝘢𝘯𝘥 𝘚𝘵𝘢𝘵𝘪𝘴𝘵𝘪𝘤𝘢𝘭 𝘔𝘢𝘯𝘶𝘢𝘭 𝘰𝘧 𝘔𝘦𝘯𝘵𝘢𝘭 𝘋𝘪𝘴𝘰𝘳𝘥𝘦𝘳𝘴, 𝘛𝘩𝘪𝘳𝘥 𝘌𝘥𝘪𝘵𝘪𝘰𝘯. Washington, D.C.: American Psychiatric Association.

Gleason, M. M., Egger, H. L., Emslie, G. J., Greenhill, L. L., Kowatch, R. A., Lieberman, A. F. … y Zeanah, C. H. (2007). Psychopharmacological treatment for very young children: contexts and guidelines. 𝘑𝘰𝘶𝘳𝘯𝘢𝘭 𝘰𝘧 𝘵𝘩𝘦 𝘈𝘮𝘦𝘳𝘪𝘤𝘢𝘯 𝘈𝘤𝘢𝘥𝘦𝘮𝘺 𝘰𝘧 𝘊𝘩𝘪𝘭𝘥 & 𝘈𝘥𝘰𝘭𝘦𝘴𝘤𝘦𝘯𝘵 𝘗𝘴𝘺𝘤𝘩𝘪𝘢𝘵𝘳𝘺, 46(12), 1532–1572.

Albayrak, Ö., Albrecht, B., Scherag, S., Barth, N., Hinney, A. y Hebebrand, J. (2011). Successful methylphenidate treatment of early onset extreme obesity in a child with a melanocortin-4 receptor gene mutation and attention deficit/hyperactivity disorder. 𝘌𝘶𝘳𝘰𝘱𝘦𝘢𝘯 𝘫𝘰𝘶𝘳𝘯𝘢𝘭 𝘰𝘧 𝘱𝘩𝘢𝘳𝘮𝘢𝘤𝘰𝘭𝘰𝘨𝘺, 660(1), 165–170.

Verdades esenciales sobre el TDAH que a menudo no son tomadas en cuenta

▪︎El TDAH es un trastorno de 24 horas. Muchos pacientes tienen síntomas por la noche.

▪︎El TDAH se expresa en todas las edades. No es solo un trastorno de niños y adolescentes.

▪︎El TDAH puede predisponer a quien lo padece a tener atracones (comer por ansiedad)

▪︎Las familias que tienen un niño con TDAH, con mucha frecuencia tienen otro miembro afectado.

▪︎Es frecuente que el TDAH sea el detonador de conflictos de pareja (¡muchos terapeutas de pareja ignoran esto!)

▪︎Quienes padecen TDAH suelen tener problemas para controlar sus emociones. En algunas personas el descontrol emocional es la principal manifestación del trastorno.

Uso de CBD y trastornos del neurodesarrollo

𝗘𝗽𝗶𝗱𝗶𝗼𝗹𝗲𝘅® (𝗰𝗮𝗻𝗻𝗮𝗯𝗶𝗱𝗶𝗼𝗹 𝗼 𝗖𝗕𝗗) es el único fármaco aprobado por la FDA (𝘜.𝘚. 𝘍𝘰𝘰𝘥 𝘢𝘯𝘥 𝘋𝘳𝘶𝘨 𝘈𝘥𝘮𝘪𝘯𝘪𝘴𝘵𝘳𝘢𝘵𝘪𝘰𝘯) dentro de la enorme variedad de compuestos extraídos de la 𝗺𝗮𝗿𝗶𝗵𝘂𝗮𝗻𝗮. El Epidiolex® es la única marca que ha obtenido la aprobación debido a que los métodos y procesos utilizados para su elaboración aseguran su calidad y pureza. 𝗟𝗼𝘀 𝗽𝗿𝗼𝗱𝘂𝗰𝘁𝗼𝘀 𝗮𝗿𝘁𝗲𝘀𝗮𝗻𝗮𝗹𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝘂𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗶𝗲𝗻𝗲𝗻 𝗖𝗕𝗗 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲𝗻 𝘀𝗲𝗿 𝗶𝗻𝗲𝘅𝗮𝗰𝘁𝗼𝘀 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗲𝘁𝗶𝗾𝘂𝗲𝘁𝗮𝗱𝗼 (por no decir mentirosos). En un estudio realizado en la universidad de Pensilvania, se encontró que no es precisa la información que aparece en el etiquetado de los productos que se venden como CBD. 𝗘𝗻 𝗲𝘀𝘁𝗼𝘀 𝗽𝗿𝗼𝗱𝘂𝗰𝘁𝗼𝘀 𝘀𝗲 𝗵𝗮𝗻 𝗲𝗻𝗰𝗼𝗻𝘁𝗿𝗮𝗱𝗼 𝗰𝗼𝗻𝗰𝗲𝗻𝘁𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝘃𝗮𝗿𝗶𝗮𝗯𝗹𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗧𝗛𝗖 (𝘁𝗲𝘁𝗿𝗮𝗵𝗶𝗱𝗿𝗼𝗰𝗮𝗻𝗻𝗮𝗯𝗶𝗻𝗼𝗹). Es una realidad que el CBD que se adquiere con facilidad en México ha sido sometido a deficientes proceso de purificación. Sin embargo, ha sido tan fuerte la moda por las 𝘀𝘂𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗮𝘀 𝗯𝗼𝗻𝗱𝗮𝗱𝗲𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗖𝗕𝗗 que a la gente ya no le importa dónde lo compra, quién lo fabrica, qué agencia de medicamentos lo aprueba, ni qué otros compuestos contiene el extracto. Sin duda, este fenómeno es todo un reto para la salud pública de nuestro país.
Aunque el CBD no parece tener riesgo de abuso ni consecuencias negativas en la salud, el THC puede producir intoxicación o deterioro neurológico especialmente en niños y adolescentes. Cuando los padres consiguen extracto de CBD y se lo administran a un hijo sin supervisión médica, literalmente están tomando al niño como conejillo de indias (sujeto de experimentación). Es importante tomar en cuenta que el CBD no es un compuesto aprobado para el tratamiento de algún trastorno del neurodesarrollo. Su aprobación es únicamente para el tratamiento de las convulsiones asociadas con formas raras y graves de epilepsia en niños.
Administrar CBD a un niño o a un adolescente para tratar un trastorno del neurodesarrollo como TDAH o autismo 𝗹𝗼 𝗽𝗼𝗻𝗲 𝗲𝗻 𝗿𝗶𝗲𝘀𝗴𝗼 𝗱𝗲 𝘀𝘂𝗳𝗿𝗶𝗿 𝗻𝗲𝘂𝗿𝗼𝘁𝗼𝘅𝗶𝗰𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘆 𝗰𝗼𝗻 𝗲𝗹𝗹𝗼 𝗽𝗿𝗼𝗽𝗶𝗰𝗶𝗮𝗿 𝗲𝗹 𝗯𝗿𝗼𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝘁𝗿𝗮𝘀𝘁𝗼𝗿𝗻𝗼𝘀 𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗹𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗵𝗮𝘀𝘁𝗮 𝗲𝗹 𝗺𝗼𝗺𝗲𝗻𝘁𝗼 𝘀𝗲 𝗲𝗻𝗰𝗼𝗻𝘁𝗿𝗮𝗯𝗮𝗻 𝗹𝗮𝘁𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀.