El primer trabajo publicado en la literatura médica acerca de lo que hoy conocemos como TDAH, fue realizado por el muy distinguido pediatra británico George Frederic Still el 12 de abril de 1902. Desde entonces la investigación en torno a esta condición no ha parado y cada vez es más numerosa.
Han transcurrido ya 124 años y todavía nos enteramos de colegas pediatras que afirman que el TDAH no existe (sostienen que más bien los niños están muy «chiqueados» o los tienen muy «consentidos»), nunca realizan el diagnóstico y jamás derivan los casos sospechosos con un psiquiatra infantil. Hay pediatras que nunca en su vida han hecho una sola derivación con el psiquiatra infantil ¿Cuánto tiempo más debemos esperar para que los profesionales que atienden niños reconozcan esta condición? ¿otro siglo?
Recordemos que el TDAH genera gran malestar y sufrimiento no solo al paciente sino a toda su familia. En este sentido sus efectos son muy visibles, pero su reconocimiento por la comunidad médica aún se mantiene en una zona de invisibilidad.